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Cecilia Blondet: Nos quedaría corta la cifra de casos de corrupción

cecilia-blondetDirectora ejecutiva de Proética e investigadora principal del IEP

  • Especialista señala que en los US$ 68 millones de pérdidas anunciadas por Contraloría no están los casos no detectados ni denunciados. La tasa de no denuncia es 92%.

Por Inés Flores.

¿Cómo explica la condonación de la deuda a prestatarios del Banco de Materiales hecha al finalizar la gestión de Alan García?

Es muy extraño, el Banco de Materiales está lleno de irregularidades que hay que investigar.

¿Fue una medida política?

Más que una medida política, me parece que es la expresión de la ineficiencia, el mal funcionamiento y el desorden de la institución. No es de filantropía, tampoco es banca regular, pero está en el medio, sin la adecuada regulación ni los mecanismos de control necesarios. En este escenario, funcionarios irresponsables o interesados pueden actuar de manera discrecional.

 

¿Qué mecanismos de control garantizan la transparencia en el manejo de los fondos del Estado? Se anuncia una cartera de inversión de US$ 73 mil millones para los próximos 5 años.

Urgen dos medidas básicas: Transparencia, para garantizar su fiscalización; y de control gubernamental, político y social efectivo. Está mejorando la legislación para que la Contraloría tenga mejores herramientas de intervención pero no es suficiente. Los partidos deberían tener una función de control mas efectiva sobre sus militantes, aunque, claro, ¿hay partidos capaces de ejercer esta función? Es un pregunta pendiente de respuesta.

¿En qué sectores del Estado se detecta la mayor corrupción?

Nuestros Mapas de Riesgo muestran que hay riesgos de corrupción donde hay compras y adquisiciones de todo tipo; donde se ejecutan obras; y donde se contrata, se ubica o se reasigna personal, al margen del sector. Los maestros, enfermeras, médicos o policías que sirven en el Perú rural, por lo general, suelen estar ahí porque les faltó una “recomendación” o porque su jefe lo destacó por considerarlo incómodo.

¿Cuánto ha perdido el Estado por corrupción?

El contralor acaba de anunciar que el Estado ha perdido entre 2009 y 2010 S/. 68 millones por corrupción, y es muy posible que se haya quedado corto. Me parece una cantidad bajísima, pues representa el 0,03% del presupuesto modificado de esos años. Ojalá fuera cierto, pero se trata de resultados de las auditorías de casos emblemáticos de la CGR. ¿Qué pasa con los casos de corrupción que no son emblemáticos, que no se detectan o que no se denuncian? La encuesta de Proética 2010 muestra que la tasa de no denuncia llega al 92%. Por contraposición, la última estimación de la procuraduría ad hoc para el caso Fujimori-Montesinos (2010) arrojaba un desvío de fondos de hasta $ 6 mil millones. La brecha entre ambos datos es enorme.

La Contraloría ha detectado a 10 mil 659 funcionarios involucrados en actos irregulares entre enero de 2009 y julio del 2011. ¿Es una cifra alta o está dentro de los estándares de corrupción?

No hay estándares de corrupción. Es posible que el contralor nos sorprenda con una cifra mayor cuando sume a los casos emblemáticos presentados la acción regular de su institución. Son elocuentes los casos de Provías desapareciendo 198 cajas de documentos, del Banco de Materiales (Banmat) desapareciendo 5.000, y antes 26.000 carpetas de crédito; o del Ministerio de Salud desapareciendo 800 cajas con 41.000 expedientes, con la historia del paso de Garrido Lecca por el Ministerio. Y no hablemos de Foncodes, de Cofopri, o de Essalud, que sabe Dios cuántas sorpresas emblemáticas nos aguardan, si es que las llegamos a conocer.

Se dice que la corrupción está impregnada en el sistema…

Lo es según la encuesta realizada en el 2010. En comparación con ediciones anteriores, se nota una curva sostenida al alza en ese problema. Actualmente, supongo que la seguridad ciudadana estaría en el top de las preocupaciones.

¿Qué lleva al funcionario pedir y recibir la coima?

Hay innumerables variables, desde la necesidad de ganarse unos soles más, hasta el deseo de mostrarse poderoso (juez que pedía una bolsa de chifles, p.e.), pasando por el no querer quedarse atrás (si todos lo hacen…), la facilidad para hacerlo y que no pase nada hasta cuestiones de personalidad. Corruptos o pícaros siempre habrá, (y los ) procedimientos abigarrados y controles ineficientes aumentan los riesgos.

“Se tiene que chocar con gente poderosa”

¿La creación de la Procuraduría General Anticorrupción es una buena decisión?

La recomendación de Robert Klitgaard –uno de estos gurúes–es “fríe un pez gordo”, así que esta oficina estaría para eso. La corrupción de un director de UGEL, que trafica con plazas en sus escuelas, es distinta a, digamos, Comunicore, las concesiones petroleras o las exoneraciones tributarias, por lo tanto sí se justifica que haya una oficina de esta naturaleza.

¿Qué características debe reunir dicha procuraduría?

Autonomía, porque tiene que chocar con gente poderosa al más alto nivel, y profesionales con experiencia, bien capacitados y bien pagados. Requiere el apoyo presidencial y de Justicia, y que en el equipo haya fiscales y jueces anticorrupción calificados, con recursos e íntegros.

Fuente: Diario La República